lunes, 22 de abril de 2013

PRIMER BESO

"¿El beso? Un truco encantador para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superfluas".
Ingrid Bergman


Estamos dentro del carro, parqueado. Yo estoy en la silla del copiloto. Él está en la silla del conductor. Los dos estamos mirando hacia el frente, tratando de evadir ese momento de tensión. A la vez, por ‘coincidencia’, volteamos la cabeza para mirarnos. Vemos nuestro reflejo en los ojos del otro. Aumenta la respiración. Yo comienzo a morderme el labio inferior. Él comienza a acercarse con alguna intención. Siento latir su corazón con velocidad. Él siente el mío. Cerramos los ojos, se juntan nuestros labios.


viernes, 16 de noviembre de 2012

YO


"Todos somos esclavos de algo: yo, de la eternidad. Usted, de sus convicciones".
Película: Abraham Lincoln, cazador de vampiros.

Mirar hacia ningún lugar. Tener lágrimas que no quieren salir por su elevado orgullo.  Sentir una presión en el pecho que no te deja respirar. Hacer gestos de rabia y decepción por saber que se pudo hacer mejor algo pero que simplemente no quisiste realizarlo.

Siempre digo que la próxima haré las cosas mejor. Ese futuro se vuelve presente y sigo esquivando lo que prometí en aquel pasado cercano: “la próxima lo haré mejor”.

Alguien siempre me ha dicho: “eres la mejor”. Se me parte el alma el saber que está engañado. Ya no quiero más este estilo de vida, si es que así lo puedo llamar. Estoy harta de tanta irresponsabilidad que manejo. Siempre tengo la excusa perfecta a mis malas acciones: “siempre me salvo”.

No sé si esta vez tenga alguna salida, alguna salvación, ¡Maldita sea! ¿Quién? Yo.

jueves, 18 de octubre de 2012

CUANDO TE SIGUEN

"Los ladrones se escudan en la necesidad".
Andrea Nieto Yepes 

Estaba saliendo de la UPB por la portería de la carrera 70. Tenía algo de afán, pues necesitaba llegar a mi casa para realizar algunas actividades académicas que tenía  pendientes. El portero me detuvo, me revisó el bolso y luego salí hasta el semáforo de la circular 1. Al otro lado, observé un hombre con un comportamiento extraño, como si estuviera nervioso o ansioso. Vi que cruzó la calle y se dirigió a la portería de la Universidad, donde saludó con un “oe, ¿Bien?” al vigilante. Continué con mi camino. Atravesé la circular primera y empecé a caminar por la 70. Sentí que me estaban siguiendo, así que miré hacia atrás y vi al mismo hombre que saludó al portero de la Universidad. Empecé a caminar más rápido. Aproveché un descuido del individuo y me metí en un local de la 70. Él se alteró, esperó unos minutos afuera del negocio y se fue. Pensé que todo había vuelto a la normalidad, así que decidí salir y emprender mi camino. Cuando estaba ya afuera del local, vi que el hombre sospechoso ya no estaba sólo. Rápidamente entré de nuevo al negocio. Iba a coger una servilleta para escribirle a la joven del mostrador que me iban a atracar. El sujeto capta mis movimientos y se me adelanta, diciendo en vos alta: “hermano, salga que creemos que usted se robó algo. Usted se parece a un ladrón que vimos que atracó a una señora por allí”. Asustado, le dije “no, usted me está confundiendo”. El hombre se alteró más de lo que estaba y a la fuerza me sacó del lugar, diciéndome “¡Hermano, déjeme trabajar!”. Caminamos unos cuantos pasos de donde estábamos y me quitó el morral. Allí tenía mi computador portátil junto con mi Ipod. Mi mirada desconsolada se posó en las manos que sostenían mi bolso. El sujeto me miró - “Tranquilo que allí a dos cuadras le devolvemos todo” – dijo. Con rabia le contesté “sí marica, créame estúpido”. – “Ya sabe, no diga nada ni grite hasta que ya no me vea”- me respondió. Se volteó junto con el otro hombre y se fueron caminando con cierta prisa. Yo, sin nada en mis manos, me fui para mi casa. 


sábado, 1 de septiembre de 2012

MIEDO

Tengo miedo, 
¿De qué? No lo sé, 
porque no sé cual es mi destino. 
Aunque dicen que está escrito,
 no lo sé. 
Miedo. 
Eso me genera miedo. 
Entonces tengo miedo 
de lo que no sé. 
Curioso aspecto, 
como nosotros, curioso.

Andrea Nieto Yepes


Éste, es un pequeño poema que hice en una de tantas madrugadas, donde me sentía agobiada por la incertidumbre que me genera el futuro. De tanto pensar en ello, descubrí que el sentimiento que me dominaba en aquel momento se llamaba MIEDO.


BREVE HISTORIA DE LA CURIOSIDAD


"Lo mejor que tiene la vida es la curiosidad y la curiosidad nace de la ignorancia del destino".
Eduardo Galeano.



Un día cualquiera del año 2010, Natalia leyó “La bofetada a Charlotte Corday”, escrita por Alexandre Dumas, padre. Ella no comprendía muy bien el porqué ajusticiaron a Charlotte, sólo sabía que se le acusaba por la muerte de un hombre apellido Marat.
El hecho le generó curiosidad. Era una pregunta, una inquietud que le produjo interés, pues el que Charlotte fuera castigada por la ley y por cuenta propia de Legros, la llevaba a concluir que algo, más que grave, hizo. Algo que quedaría marcado en la historia.
Natalia procedió entonces a investigar a Charlotte Corday en la herramienta que más utilizaba, la web. Allí, se dio cuenta que la mujer fue un personaje importante en la Revolución Francesa y que efectivamente era famosa por haber asesinado a Jean Paul Marat.
De Corday, Natalia pasó a investigar a Marat y se enteró que fue médico y científico, conocido como activista, periodista y político en la Revolución Francesa. Explorando la vida de Marat, y siguiendo los links que la web le mostraba, Natalia se encontró con una pintura que recreaba su cuerpo yacente en la tina, llamada “La muerte de Marat”.
Al final, Natalia terminó leyendo sobre la Revolución Francesa y su conflicto social y político. Ella aprendió de historia y tuvo una enriquecedora experiencia que partió de una curiosidad, un interés, una duda que la llevó a investigar.

LO COMPLEJO DE LA FELICIDAD


"Muy frecuentemente nos olvidamos de que la felicidad no llega como resultado de obtener algo que no tenemos, sino al reconocer y apreciar lo que ya tenemos"
Leo Buscaglia

Quiero permanecer en la felicidad, pues ésta se logra sólo por momentos. No es constante. Lo constante, diría yo, es la plenitud. Quiero ser feliz. Pero deseo, que por causa del destino, de Dios, y de todos los entes y energías existentes en la tierra, nunca sea feliz a cada instante. Sería un limbo. Si yo soy feliz cada segundo de mi pequeña vida, creo que no sería feliz, pues me acostumbraría a ese sentimiento inexplicable. Y no quiero acostumbrarme a eso, ¡Jamás! Perdería entonces el sentido de ser feliz. Por eso, mejor opto por la plenitud, y que la felicidad me llegue en momentos importantes e inolvidables, para que sean eso, inolvidables.


"EL HUMO SON NUBES, EL HUMO ES LIBERTAD”

“…El tabaco es una delgada canal por donde salen y se dispersan en el infinito nuestros instintos perversos”.
Luis Tejada

Emiliano saca su cajetilla de metal, la cual tiene tallada el nombre Marlboro, de un bolsillo de su chaqueta; la abre y de ésta coge un cigarrillo Kent 8. Lleva con su mano izquierda, ágilmente, el cigarro a la boca, mientras que con su mano derecha guarda la cajetilla. Busca una candela en los bolsillos de su pantalón azul, se queda quieto un momento y se dirige a su carro negro, un Kia Rio Xcite Hatchback Sport 2009. Abre la puerta del copiloto y se agacha rápidamente hacia el tapete del automóvil, sonríe, se pone de pie y enciende el cigarrillo con una candela amarilla, la cual durará en sus manos menos de 3 días., pues siempre bota las candelas que obtiene.
Mientras mira el cielo oscuro y nublado, el cual aprecia desde el segundo mirador de Las Palmas, se fuma sin prisa su cigarrillo. Entre los dedos índice y corazón de su mano derecha, está el delgado objeto lleno de nicotina. Dirige su mano a la boca, colocando el cigarrillo en ésta; cierra los ojos y aspira con fuerza, sacando así su pecho poco ejercitado. Baja la mano con el cigarrillo en ella, mientras inclina un poco su cabeza hacia atrás, permaneciendo con los ojos cerrados, deja salir una pequeña sonrisa y suelta despacio el humo que ya ha recorrido su faringe, laringe y tráquea.
“Es magia porque nada me hace sentir como en las nubes, nada me hace sentir como una nube. Éstas son libres porque pueden adoptar la forma que quieran, al igual que el humo”, le dice Emiliano a su novia, mirándola fijamente a los ojos verdes esmeralda que tiene.
- No me gusta que fumes, lo sabes- dice Antonia, sosteniendo la mirada.
- Amor- dice Emiliano- tú no entiendes. Relaciona el humo con las nubes, pues los dos hacen lo que quieran en el cielo, ayudados por el viento.
Antonia sigue mirando a Emiliano sin pronunciar ninguna palabra.
-Por eso insisto que el humo son nubes, el humo es libertad, ¡Hasta se parecen físicamente! Sólo que el humo anda con más velocidad.
Antonia no comprende el porqué del uso del cigarrillo que tantos aspectos desfavorables trae, como el mal aliento; los dedos, uñas y dientes amarillosos, la falta de buena respiración, el olor impregnado en la piel, que se puede sentir las 24 horas del día... Ella se inclina más por los cigarrillos electrónicos, que generan “la misma sensación de un cigarro común y corriente”, y el cuál no produce efectos negativos.
Emiliano sonríe, mira hacia el cielo y sonríe aún más. Luego mira a su novia y con alegría le dice “te amo”, y la abraza, teniendo cuidado de no quemarle el pelo con el cigarrillo que está a pocos minutos de apagarse. Le recuerda a Antonia que aunque sea un hombre joven y no pueda hacer tanto ejercicio como los demás jóvenes, a causa de su mala respiración y como consecuencia de su cotidiana actividad,  lo que le importa es ser feliz y si él es feliz fumando, ella debería serlo por él, al fin y al cabo sería un gesto de amor.
Comienza a briznar. La joven pareja se coge de la mano y camina lentamente hacia el carro. El hombre le abre la puerta a su novia, la cierra y camina aún más lento hacia la puerta del piloto. Abre la puerta, tira el cigarrillo al piso húmedo, se monta sin prisa al automóvil y la vuelve a cerrar.