"Todos somos esclavos de algo: yo, de la eternidad. Usted, de sus convicciones".
Película: Abraham Lincoln, cazador de vampiros.
Mirar hacia ningún lugar.
Tener lágrimas que no quieren salir por su elevado orgullo. Sentir una presión en el pecho que no te deja
respirar. Hacer gestos de rabia y decepción por saber que se pudo hacer mejor
algo pero que simplemente no quisiste realizarlo.
Siempre digo que la próxima
haré las cosas mejor. Ese futuro se vuelve presente y sigo esquivando lo que prometí
en aquel pasado cercano: “la próxima lo haré mejor”.
Alguien siempre me ha dicho:
“eres la mejor”. Se me parte el alma el saber que está engañado. Ya no quiero
más este estilo de vida, si es que así lo puedo llamar. Estoy harta de tanta irresponsabilidad
que manejo. Siempre tengo la excusa perfecta a mis malas acciones: “siempre me
salvo”.
No sé si esta vez tenga
alguna salida, alguna salvación, ¡Maldita sea! ¿Quién? Yo.
